Altar para Dios: El lugar secreto
- Álvaro Otálvaro Rojas

- 9 feb
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 16 feb

Leer Mateo 6:6 "Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público"
Adoración recomendada: Ven ante su trono. (https://www.youtube.com/watch?v=n7T8sn3LWe8).
Hay momentos en los que las situaciones que vivimos pareciera que nos sobrepasan. Días en los que la tristeza pesa más de lo normal, cuando una pérdida duele, el rechazo marca el corazón, o la incertidumbre por el futuro y las cuentas sin resolver nos roban la paz. En esos momentos, Dios no nos pide explicaciones ni oraciones que parecen más una larga lista de quejas, reclamos y peticiones; ¡Dios nos invita a levantar un altar para Él.!
El altar comienza en el lugar secreto. Puede ser un espacio físico, tu cuarto, tu sala, etc. Ese será tu lugar de encuentro con Dios. Es ese momento en el que cierras la puerta, aquietas tu corazón y decides presentarte delante de Dios tal como estás, sin máscaras, sin discursos religiosos, solo con fe, creyendo que algo va a suceder en el ahora.
En ese altar no solo lees o piensas en Dios, te vas a encontrar con Él. Es allí cuando reconocemos que Él sigue siendo nuestro Padre, fiel y cercano, aun cuando no entendemos lo que estamos viviendo. Y cuando lo ponemos en el centro, algo cambia dentro de nosotros.
En el altar ocurre un intercambio sobrenatural: le entregamos nuestras cargas, miedos y preguntas, y Él responde con paz, dirección, consuelo y poder del cielo. Muchas veces la respuesta no llega como lo imaginamos, pero siempre llega como la necesitamos. El Dios que ve en lo secreto sigue obrando de maneras que van más allá de lo natural.
Hoy, trae tu historia al altar. Tu dolor, tu espera, tu lucha silenciosa. No subestimes lo que Dios puede hacer cuando decides buscarlo con un corazón sincero. El altar sigue siendo un lugar de respuestas sobrenaturales.
Oración Profética:
Padre, hoy levanto un altar para Ti en medio de mi realidad. Traigo delante de Ti mis cargas, mis heridas y mis preguntas, creyendo que Tú me ves y me escuchas. Toma mi adoración y responde conforme a Tu voluntad, con poder, gracia y soluciones divinas.
Sigue orando con tus propias palabras, de forma audible y deja que el Espíritu Santo te guíe, acorde a lo que estés viviendo ahora mismo… En el nombre de Jesús.
Amén.



Amén 🙏🏻
Gracias