Dios hace nuevas todas las cosas: un nuevo comienzo en Cristo para renovar tu fe.
- Pastora Martha Janeth

- 7 abr
- 4 Min. de lectura

Leer Apocalipsis 21:5 "He aquí, yo hago nuevas todas las cosas"
Adoración recomendada: Mega Fe (New Wine).
Aun en medio de los cambios, los errores o las temporadas difíciles, hay una verdad que permanece firme: Dios siempre tiene la capacidad de comenzar de nuevo contigo. Su amor sigue obrando, trayendo esperanza, restauración y nuevas oportunidades. Hoy es un buen momento para abrir el corazón y creer que Dios ya está haciendo algo nuevo en tu vida.
Dios hace nuevas todas las cosas en nuestra vida
Isaías 43:19 dice: “Yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz. ¿No la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad”.
Dios es un Dios de nuevos comienzos. Cuando una persona se acerca a Cristo y reconoce su necesidad de Él, ocurre el primer milagro: el corazón cambia. Tal vez no sepamos explicar cómo sucede, pero de repente sentimos paz, perdón y reconciliación con Dios. Algo dentro de nosotros se renueva.
La Biblia lo enseña así: 2 Corintios 5:17 “Si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”
Dios anuncia lo nuevo antes que suceda
Dios no solo perdona el pasado; Él abre un futuro nuevo. Y muchas veces, antes de que veamos esos cambios, Él ya los anuncia a nuestro corazón.
Isaías 42:9 “Yo anuncio cosas nuevas; antes que salgan a luz, yo os las haré saber” Por eso necesitamos mantener nuestros sentidos espirituales despiertos, porque Dios sigue hablando y guiando a quienes confían en Él.
Dios forma en nosotros una fe nueva y personal
Es una de las primeras cosas nuevas que Dios produce en nosotros, es una fe nueva y personal en El. En la Biblia vemos el ejemplo de Isaac, hijo de Abraham. Su padre era conocido como el padre de la fe, pero llegó el momento en que Isaac tuvo que enfrentar sus propias pruebas. Hubo hambre en la tierra, conflictos y dificultades. Sin embargo, Dios le dio una palabra: quédate aquí y confía en mí.
Isaac obedeció, sembró en medio de la dificultad, y Dios lo prosperó. Con el tiempo, incluso sus enemigos reconocieron: “Ahora sabemos que Dios está contigo”. Esa es la fe que Dios quiere formar en nosotros: no solo la fe que escuchamos en otros, sino la que nace de nuestra propia experiencia con Él.
Lo mismo ocurrió con Jacob. Durante muchos años conoció al Dios de sus padres, pero un día, en medio del camino y la incertidumbre, Dios se le reveló personalmente. Entonces Jacob dijo en Génesis 28:20-22 “E hizo Jacob voto, diciendo: Si fuere Dios conmigo, y me guardare en este viaje en que voy, y me diere pan para comer y vestido para vestir y si volviere en paz a casa de mi padre, Jehová será mi Dios. Y esta piedra que he puesto por señal, será casa de Dios; y de todo lo que me dieres, el diezmo apartaré para ti. Desde hoy, tú serás mi Dios”.
La fe dejó de ser heredada; se volvió personal. Y así sucede también con nosotros. Dios no tiene nietos espirituales; Él quiere hijos y cada uno necesita tener su propio encuentro con Él.
Dios transforma nuestra vida como el alfarero forma una vasija nueva
Dios también desea transformarnos profundamente. En el libro de Jeremías, el profeta ve a un alfarero trabajando el barro. La vasija se arruina en sus manos, pero el alfarero no la desecha; la vuelve a formar. Entonces Dios dice: “Así haré con mi pueblo”.
Nuestro Señor es experto en dar nuevos comienzos. Aun cuando nuestra vida parece rota o equivocada, Él puede moldearla de nuevo. Es tiempo de reconstruir el altar, escuchar nuevamente la voz de Dios y comenzar otra vez. Un tiempo de restauración y de fe renovada.
Dios sigue haciendo nuevas todas las cosas Y sus palabras siguen siendo fieles y verdaderas.
Oración:
Señor Jesús, Tú conoces mi historia, mis luchas y también mis sueños. Gracias por tu amor y tu fidelidad para con mi vida y porque en Ti siempre hay un nuevo comienzo. Hoy te entrego mi vida una vez más. Renueva mi fe, sana lo que está herido y quita todo temor de mi corazón. Haz de mí una persona nueva, con un corazón que te ame, que te busque y que confíe en Ti en todo momento. Señor, yo creo que tu abres camino donde no hay y declaro que puertas se abren, que mi Dios trae esperanza y me levanto en una nueva Fe en Cristo Jesús, que soy una vasija tuya y que se enciende en mí una pasión nueva por seguirte. Declaro que en mi futuro vienen cosas nuevas y grandes y comienza un tiempo nuevo para mi vida. En el nombre de Jesús...
Sigue orando con tus propias palabras, de forma audible y deja que el Espíritu Santo te guíe… En el nombre de Jesús.
Amén.



Soy nueva criatura
Este es Mi Nuevo tiempo,Tiempo de restauración y Conquista, Hoy Recibo el favor y Gracia de DIOS!!!