La bondad de Dios sostiene nuestra vida cada día
- Pastora Martha Janeth

- 24 mar
- 3 Min. de lectura

Adoración recomendada: "La bondad de Dios". (https://www.youtube.com/watch?v=LveZsAhVbws).
La bondad de Dios permanece en todo tiempo.
La bondad de Dios es una de las verdades más poderosas que sostienen nuestra vida. Aun en medio de los cambios y desafíos, su amor permanece firme. Aun en los días más inciertos, Dios sigue obrando con fidelidad: perdona, sana, levanta y renueva nuestras fuerzas.
La vida con Dios está llena de recordatorios de su amor y su fidelidad. El Salmo 103 es uno de esos pasajes que nos invita a detenernos y recordar todo lo bueno que Dios hace por nosotros. David lo describe así:
Salmo 103:1-6; “Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo Nombre. Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios. Él es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias; El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias; El que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila. Jehová es el que hace justicia Y derecho a todos los que padecen violencia”
Recordar sus beneficios fortalece nuestra fe.
Este salmo nos enseña algo hermoso: la fe también se fortalece cuando aprendemos a recordar. Recordar que Dios perdona, que restaura, que levanta y que siempre está obrando a favor de sus hijos.
David nos recuerda que el Señor:
Él es quien perdona todas nuestras iniquidades. En la cruz, Cristo cargó con nuestros pecados y nos regaló el perdón que no podíamos ganar por nosotros mismos.
Él es quien sana nuestras dolencias. Sus llagas nos recuerdan que Dios conoce nuestro dolor y tiene poder para restaurar lo que está quebrado.
Él es quien rescata nuestra vida del hoyo. La resurrección de Jesús nos asegura que ninguna caída es definitiva cuando Dios interviene.
La esperanza se renueva cuando recordamos su fidelidad.
Cuando traemos estas verdades a la memoria, algo cambia dentro de nosotros. Poco a poco el alma vuelve a respirar esperanza. La alabanza empieza a nacer de nuevo y comprendemos que, aun cuando no entendemos lo que está pasando, nuestra historia siempre está en manos de un Dios bueno.
Y cuando recordamos su fidelidad, nuestra esperanza se renueva y nuestra confianza crece.
Cuando el corazón se enfoca en la bondad de Dios, la gratitud comienza a llenar nuestra alma. Entonces la alabanza deja de ser una obligación y se convierte en una respuesta natural al amor de Dios.
La alabanza nos conecta con su presencia.
La Biblia también nos recuerda en el Salmo 22:3 que Dios habita en medio de la alabanza de su pueblo. Cuando abrimos nuestro corazón para adorarle, su presencia llena el lugar donde estamos. Y en su presencia encontramos lo que tanto necesitamos: consuelo para el alma cansada, paz para la mente inquieta y fuerza para seguir adelante.
Por eso David declara con convicción: “Bendeciré a Jehová en todo tiempo; su alabanza estará de continuo en mi boca.”
La bondad de Dios no es solo una idea; es una realidad que sostiene nuestra vida cada día.
Oración Profética:
Señor, hoy quiero presentar mi corazón delante de Ti, y darte gracias por tu bondad que me ha sostenido en cada etapa de mi vida. Gracias porque tu amor no cambia y tu fidelidad nunca falla. Ayúdame a recordar siempre tus beneficios: tu perdón que me limpia, tu gracia que me levanta y tu presencia que me acompaña cada día. Renueva hoy mi fe, llena mi alma de paz y enséñame a bendecirte en todo tiempo. Que mi vida refleje gratitud, confianza y esperanza, porque sé que tu bondad me seguirá todos los días de mi vida...
Sigue orando con tus propias palabras, de forma audible y deja que el Espíritu Santo te guíe...
Amén.



La bondad de Dios está desde q abrimos nuestros ojos cada día, durante nuestro descanso y en cada instante de nuestras vidas.
Amén 🙏🏻
Amén